¿Se puede ser la mejor mamá del mundo?

No sé si alguna vez se lo han preguntado o si alguna vez a estado en su mente, desear ser la mejor mamá del mundo. Posiblemente en algún momento de nuestras vidas, incluso antes de ser madres, nos plateamos la idea de ser las mejor madres. Me pregunto entonces: ¿es posible?, ¿realmente puede ser benéfico para nuestros hijos ese deseo?, ¿nuestros hijos necesitan a la mejor madre del mundo?

Quiero compartir con ustedes lo que habla al respecto Luciano Lutereau, un psicoanalista argentino, especialista en niños y adolescentes, ha escrito libros como: «Más crianza, menos terapia», «Esos raros adolescentes nuevos», «El idioma de los niños», entre muchos otros. Él, al igual que muchos colegas, se dirije a las madres y padres desde su propia experiencia como padre.

Cuando comencé a leerlo, he de confesar, lo primero que me cimbró, y en cierta manera me hizo sentir tranquila, fue la siguiente afirmación: «Me preocuparía la salud mental de quien pudiera tolerar la demanda infantil sin inquietarse», es decir, que la demanda permanente , tanto emocional, física y social a la que estamos sometidas como mamás, debe provocar algo, angustia, miedo, frustración, etc., Luciano Lutereau lo dice; » debemos aceptar que muchas veces los niños son insoportables», no es fácil para ninguna mujer u hombre estar constantemente atendiendo la demanda de los hijos, es agotador. Lo que explica el experto en niños, es más saludable que una madre acepte que está cansada de cuidar a su hijos, que pueda identificar que necesita un respiro, que una madre que no se inmuta ante la demanda y siempre lo hace feliz.

Ilustración de Maggie Cole, vía Pinterest

Sé que todo esto suena fuera de lugar, ¿cómo va ser posible que piense que mis hijos a veces son insoportables y quiero salir corriendo?, ¡claro que es posible! y no sólo eso, ¡es necesario!, ya que habla de una mamá con la habilidades y herramientas emocionales que le permiten identificar que siente, también diferenciar sus necesidades personales, de las de sus hijos, ofreciendo así, la oportunidad a estos de identificar sus propias necesidades y emociones y que aprendan que no son las mismas a las de su mamá. Nos damos cuenta que ser mamás no es fácil, nunca lo ha sido, pero hasta ahora, ya sabemos que se vale pensar, sentir y decir ¡estoy al borde de un ataque!.

La realidad es que nuestros hijos necesitan una madre suficientemente buena, emocionalmente y físicamente disponible, no necesitan a una mamá perfecta, ¡no existe!. Como mujeres también sabemos que nuestra labor como mamás está fuertemente influenciada por la cultura, por ejemplo, a cierta edad debemos casarnos y tener hijos, entre muchos otros mandatos y que por el hecho de ser mujeres ya estamos equipadas (de fabrica) emocionalmente y psiquicamente para ser mamás.

Ilustración de Maggie Cole, vía Pinterest

¿Que nos hace mamás suficientemente buenas?

El psicoanálisis, nos explica que el vinculo de la madre con su hijo es de suma importancia y que este vinculo que se gesta con la interacción de la madre con su hijo, es lo que va a construir la vida psíquica de ese pequeño bebé, por eso ser mamás implica un gran trabajo. Esteban Levin, en su libro «Discapacidad. Clínica y educación. Los niños del otro espejo», nos habla de dos saberes:

«La madre, o quien cumpla su función, tendrá que sostener por lo menos, dos saberes: un saber histórico, que le ha dado su experiencia como madre (si ya lo fue) o cómo mujer que desea ser madre, y un segundo saber, que remite directamente al lugar de esa mujer como hija y al propio recorrido infantil, que ella jugó durante el tiempo primordial de la infancia».

Ilustración de Maggie Cole, vía Pinterest

Me gusta este fragmento, ya que en pocas palabras nos explica, la valiosa labor que hacemos como mamás, el primer saber, valorar lo que hemos aprendido con nuestros propios hijos, es decir, no nacemos sabiendo como ser mamás, nuestros hijos son parte de nuestro aprendizaje y experiencia. Sé que estarán de acuerdo conmigo, porque no es lo mismo que sabíamos con nuestro primer hijo, que cuando llega el segundo.

El segundo saber, también es muy importante ya que tiene que ver con nuestra historia como hijas, cómo somos, que características tiene nuestra madre, como es el vinculo que tenemos con ella. Pero, ¿por qué es importante nuestra mamá?, por que lo que ella nos dio, es lo que damos ahora a nuestros hijos como mamás.

Ilustración tomada de Pinterest

Por eso, nuestra prioridad debe ser cuidar de nosotras mismas, lo primero debe ser nuestra salud mental, aprender a escucharnos, aprender a saber que nos dice nuestro cuerpo. El ritmo de vida actual y las múltiples responsabilidades que tenemos, no favorecen la conexión con nuestras emociones y deseos, no es posible ser la mejor mamá del mundo, pero si es posible ser una mamá saludable, que sea lo suficientemente buena no sólo con sus hijos, también con con ella misma y que cuando se sienta cansada, frustrada y este al ¡borde de un ataque! pueda decirlo y sentirlo sin sentir culpa, ser una mamá perfecta,es igual a ser una mamá toxica.

Si te gusto la lectura, ¡házmelo saber!, me encantaría leer tus dudas, comentarios y sugerencias, ¡escríbeme!

Puntuación: 1 de 5.

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Soy mamá, ¿cómo puedo cuidar mi salud mental, ante la nueva normalidad por el Covid-19?

Seguramente ya se han preguntado cómo enfrentar esta nueva y sorpresiva realidad. No podemos engañarnos y dejar de ver lo evidente, las cosas no son fáciles, para nosotras como mamás y para nuestros hijos, por un lado, el confinamiento que desde hace poco más de tres meses llevamos, lo que modificó nuestra vida por completo; por otro lado, la información que a diario estamos expuestas, como la economía, la política, el virus, la salud mental, el encierro, etc., sólo genera más ansiedad, miedo, incertidumbre, angustia, entre otros síntomas.

El Dr. Óscar Galicia coordinador de la licenciatura en psicología de la IBERO, explica los estragos que está provocando el confinamiento por el Covid-19 en las personas, como trastornos mentales o situaciones de estrés y ansiedad asociados a la amenaza de contagiarse por el virus: «un incremento de los casos o de los síntomas asociados al trastorno de ansiedad son esperados. Así como la depresión, pues la falta de actividad, de espacios recreativos, de distracciones, llevan a que algunas personas desarrollen síntomas de depresión» (Fuente: ibero.mx)

No podemos engañarnos y dejar de ver lo evidente, las cosas no son fáciles.

La nueva vida, a la que debemos adaptarnos, nos pone frente a uno de los retos más importantes, por que no sólo se trata de cuidar a nuestros hijos, también debemos cuidarnos a nosotras mismas. La nueva normalidad, nos exige las responsabilidades que implican tener una familia y trabajar, pero ahora tenemos la responsabilidad de cuidar la salud mental, algo a lo que no estábamos acostumbrados y se aúnan los cuidados que debemos tener cuando salimos de casa, como el cubre bocas, el gel antibacterial, la sana distancia, ¡pff! la vida ahora es muy diferente.

Pero… ¿qué podemos hacer?, ¿cómo lo hacemos? y ya estamos ¡al borde de un ataque!

«La falta de actividad, de espacios recreativos, de distracciones, llevan a que algunas personas desarrollen síntomas de depresión«

¡Sí, nuestra salud mental es primero!, sabemos que como mamás tratamos de hacer lo mejor por nuestros hijos y podemos hacer eso y más, pero también es cierto que podemos explorar otras alternativas, para poder enfrentar lo que estamos viviendo y poder seguir acompañando y cuidando a nuestros hijos. Hoy es el momento de usar nuestras herramientas y habilidades personales para hacer frente a esta nueva realidad, es decir, debemos «hacer uso y mejorar nuestra capacidad de adaptación ante los retos de la vida»

Te comparto las siguientes alternativas para mejorar tu salud mental:

Mantenernos en contacto con las personas con las que solíamos divertirnos, es muy importante, ya que al verse afectada nuestra área social, esta afecta nuestro estado de animo, podemos tener pensamientos pesimistas, estar irritables, entre otras emociones y conductas.

Afortunadamente la tecnología y las redes sociales, pueden ser nuestros aliadas, hacer una vídeo llamada con tu amiga, con tu hermana, tus papás y por que no, acompañar la platica con una copta de vino, una botana, etc., recuerda lo importante es no perder contacto con nuestras personas favoritas, los buenos momentos no sólo son con nuestros hijos o nuestra pareja.

No poder salir a realizar actividades que ya eran un habito y eran parte de nuestra vida cotidiana, esta situación también afectan nuestro estado de animo, nos sentimos desesperadas, queremos nuestra vida de antes.

Nuestros aliados para poder encontrar un momento, un espacio de diversión, son las aplicaciones de entretenimiento, como Netflix, Amazon prime vídeo, YouTube, Instagram, FaceBook, TikTok, Pinterest, etc.

Estas aplicaciones no sólo son para chavos, de verdad hay infinidad de cuentas con contenidos muy interesantes, sólo es cuestión de identificar tus intereses y explorar.

Con estas aplicaciones puedes generar un espacio para ti sola, ¡se vale!, o con tu familia. Puedes ver una serie, una película, un documental, un vídeo para hacer ejercicio, para hacer yoga, para meditar, consejos de belleza, incluso hacer recetas de cocina, por que nuestros hijos ya quieren mas variedad, ideas de decoración etc.

Sabemos que el confinamiento ha sido diferente para todos, ¿por qué?, bueno las herramientas personales con las que contamos y enfrentamos los problemas de la vida, muchas se construyeron en nuestra niñez, con la ayuda de nuestros padres, son las que hoy nos permiten enfrentar el encierro y sus consecuencias

Pero recuerda, no se trata de clasificar a las personas, o de pensar eres mejor o peor que otras mamás, todas somos diferentes y todas tenemos la gran oportunidad de desarrollar habilidades y herramientas para poder manejar y administrar nuestras emociones.

¡Sí!, la clave en éste punto son nuestras emociones. Seguramente han escuchado o leído del tema, en lo personal y como psicóloga, no me gusta el termino «control de las emociones», utilizo más con mis pacientes lo siguiente: identificar que sentimos, en qué momento o circunstancia llega cierta emoción, qué significado tiene para nosotras esa emoción, cómo se relaciona con algún acontecimiento de nuestra vida y finalmente cómo vamos a gestionar esas emociones.

Puedes generar un espacio para ti sola, ¡se vale!, o con tu familia.

Parte fundamental de nuestra salud mental, como mamás y como mujeres es que nuestra pareja esté presente y disponible emocionalmente para nosotras, que se involucre en las necesidades del hogar y como padre, que esté disponible para sostener emocionalmente a su familia.

Así que la relación o el tipo de vinculo que tengan con su pareja, será fundamental para que ambos sean pilares saludables para su familia.

Si, ya sé que no todas las familias son tradicionales, si no tienes pareja, no te preocupes. Este es el momento de crear una red de apoyo, en la cual puedes integrar a amigos, tu familia, profesionales de la salud, personas en las que tu confías, incluso espacios como este son una alternativa. No estas sola, piensa y te darás cuenta que hay muchas personas que están dispuestas a apoyarte.

Recuerda, que si presentas síntomas asociados a la ansiedad y la depresión, como son insomnio, irritabilidad, ataques de pánico, cambios de humor, preocupación extrema, pensamientos fatalistas, cambios en la alimentación, comer o menos, apatía, miedo, angustia y si están presentes por más de 1 mes, es necesario que consultes a un profesional de la salud mental.

Puntuación: 1 de 5.

Me encantaría saber tu dudas, sugerencias y comentarios, ¡escríbeme!

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